El genocidio de Ruanda

 El genocidio de Ruanda fue el intento de exterminio de la población tutsi por parte del gobierno hutu de Ruanda, el cuál dio inicio el 6 de abril de 1994 y se prolongó por cien días aproximadamente. Durante este periodo se asesinaron entre quinientos mil y un millón de personas, se cree que fueron violadas entre cincuenta mil y quinientas mil mujeres, cerca de noventa y cinco mil niños fueron asesinados y aproximadamente cuatrocientos mil quedaron huérfanos. La ola de asesinatos acabó casi con el 11% de la población de Ruanda por medio de asesinatos planificados por sectores radicales del gobierno hutu. 

    Aunque las muertes dieron inicio la noche del 6 de abril, las causas de este conflicto se remontan al siglo XIX cuando los belgas tenían el control del país y empezaron a clasificar a la población por etnias. A los tutsis, que conformaban el 14% de la población, se les otorgaron mejores empleos, alegando que tenían mayor parecido con los europeos. Mientras que los hutus, que eran el 86% restante, fueron relegados a labores menos cotizadas, lo que ocasionó tensiones desde entonces. 


Ruanda declaró su independencia en 1962 y en medio de un reclamo por la igualdad de derechos, la etnia hutu tomó el control político del país. De forma democrática le otorgan el gobierno al hutu Grégoire Kayibanda. El 5 de abril de 1973 se lleva a cabo un golpe de estado encabezado por Juvénal Habyarimana, Jefe del Estado Mayor del Ejército de Ruanda, hutu y primo de Kayibanda. Habyarimana encarcela a su primo y finalmente asume la presidencia del territorio ruandés.


Las tensiones interétnicas se siguen agravando y por esta razón es que el gobierno firma un acuerdo de paz con el Frente Patriótico Ruandés (FPR), que estaba formado por rebeldes tutsis.  Sin embargo, el presidente Juvénal Habyarimana retrasa la aplicación de dicho acuerdo, pues los hutus extremistas de la Coalición para la defensa de la República (CDR), aliados del presidente, no aceptaban los términos del acuerdo.  


El genocidio da inicio el 6 de abril de 1994 después de un atentado dirigido al avión que transportaba al presidente Habyarimana y a Cyprien Ntaryamira, presidente de Burundi. El impacto de un misil fue lo que acabó con sus vidas cuando la nave aterrizó en Kigali, capital de Ruanda. Esa noche se perpetraron los primeros asesinatos. 

 

El 7 de abril, en Kigali, violan y asesinan a la primera ministra Agathe Uwilingiyimana y a diez soldados belgas pertenecientes a las fuerzas de seguridad de la ONU, los denominados “cascos azules” estaban encargados de la protección de la primera ministra. Este asesinato acrecentó la ira de los hutus extremistas, quienes iniciaron una campaña que incitaba a matar a los tutsis y a cualquiera que los protegiera. La emisora Radio Mille Collines y otros medios de comunicación apoyaron esta campaña utilizando retórica racista para hacer llamados a la violencia contra “las cucarachas”, que es como denominaban a los tutsis.


La masacre de Gikondo tuvo lugar el 9 de abril en una iglesia católica donde fueron asesinados más de cien tutsis que allí se refugiaban. Los asesinatos fueron perpetrados por miembros de la milicia hutu, quienes estaban bajo la supervisión de la guardia presidencial. Pocos días después, el 18 de abril, se da la masacre de Kibuye. Los asesinatos tuvieron lugar en el estadio Gatwaro, donde alrededor de doce mil tutsis buscaban protección. 


A causa del asesinato de los cascos azules el Consejo de Seguridad de la ONU decide retirar a sus tropas del territorio ruandés el 21 de abril. El número de efectivos en la misión de paz en Ruanda se redujo de dos mil quinientos a doscientos cincuenta. 


Se conoce que, a partir del 28 de abril, miles de refugiados huyeron a países vecinos como Tanzania y Burindi, pero para mayo de 1994, pasado un mes desde el inicio del genocidio, ya el 80% de las masacres había tenido lugar.


La ONU activó la Operación Turquesa el 23 de junio, fuerzas francesas entraron en territorio ruandés con el fin de restablecer el orden en el país y mantener una zona de protección humanitaria. Esta responsabilidad fue entregada a Francia y años después se descubrió que el país europeo brindó apoyo logístico a los hutus durante las masacres que tuvieron lugar en el genocidio y brindó protección a su gobierno en este proceso.


En Julio de 1994 el Frente Patriótico Ruandés derrota a las tropas conformadas por los extremistas hutus y toma control del país, poniendo fin al genocidio. Se formó un gobierno de unidad nacional con el hutu Pasteur Bizimungo como presidente y el tutsi Paul Kagame como vicepresidente. En el año 2000, Kagame fue electo presidente por el partido Frente Patriótico Ruandés.


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